Archivos Nexeriantes. Capítulo 4
Archivos Nexeriantes Capítulo 4 De regreso a casa, lo liberamos con cuidado en el sótano, donde tenemos todo nuestro equipo. Le colocamos ataduras de suspensión con calibrado manual, y lo aseguramos sin agredirlo. Aún sigue inconsciente. No es prudente forzar su despertar, no si queremos establecer algún tipo de comunicación. Necesitamos que nos perciba como aliados, no como amenazas. Lo observo desde la distancia. Su cuerpo aún emite una luz muy débil, como si incluso en su inconsciencia siguiera latiendo con energía. No puedo dejar de mirarlo. Es tan ajeno… pero al mismo tiempo, hay algo que lo hace parecer tan vivo, tan vulnerable. Este ser es un misterio. Ya son las seis de la mañana. Nos hemos turnado toda la noche para vigilarlo; no es seguro dejarlo completamente solo. —¿Dónde estoy? —Su voz suena profunda y etérea, como un eco distante que resuena en múltiples tonos a la vez, cargada de una melancolía que atraviesa el alma. —Hola —le respondo, mientras sacudo a mi...